Pasaia Itxas Festibala, el viento de hoy sobre el velamen de ayer.

Mayo de 2022

En estos tiempos en que se tiende a la velocidad, a que el mañana hoy sea ya pasado, quienes se acercan a Pasaia Itxas Festibala a finales del mes de mayo, disfrutan con calma, a un ritmo más pausado, con multitud de embarcaciones, que navegan por la bahía con sus velas henchidas por el viento.

Pequeñas embarcaciones con distintos tipos de velas, variedad en el número de remos...

Grandes navíos, cuyos mástiles enarbolan diversas velas, capaces de aprovechar la fuerza del viento y desplazar sobre el agua, las toneladas del barco, su carga y tripulación.

La motora, con su característica cubierta verde, nos brinda la oportunidad de cruzar de San Pedro a San Juan (Pasaia Donibane), y disfrutar más de cerca de sus callejuelas y fachadas, así como las vistas hacia la bocana del puerto desde la ermita de Santa Ana.

Estando en Pasaia, es obligada o al menos altamente recomendable, la visita a Albaola Itxas Kultur Faktoria, tanto por su vertiente museística, donde se describe de forma muy visual todo lo referente a la nao San Juan del S. XVI, y a la industria naval de aquella época, como por la factoría, en la que además de ver la construcción de la réplica de este ballenero, podemos ver su siempre activa carpintería de ribera.

La actividad del festival no interrumpe la avtividad portuaria, compartiendo el mismo espacio las velas de ayer y los grandes cargueros de hoy.

Por último, la subida al Faro de la Plata y el sendero aledaño que nos llevará hasta Donosti, es un perfecto balcón a la bahía y la costa en general.