New York, una manzana inmensa
Julio de 2022
El personaje de Cocodrilo Dundee, al llegar a Nueva York comenta que si tanta gente quiere vivir junta tiene que ser el lugar más amigable del mundo. Quizás no lo sea, pero la ciudad de los rascacielos es sin duda un espectáculo en sí misma.
Rodeada por los ríos Hudson, East y Harlem, la isla de Manhattan está situada en la desembocadura de estos al océano Atlántico, y es el distrito más popular de la "Gran Manzana". Se divide en distintos barrios, pero la mayor parte está organizada por avenidas y calles numeradas, las primeras de este a oeste y las segundas de sur a norte.
Entre los edificios que trepan vertiginosos, Bryant Park es un pequeño oasis verde, en cuyo lado este encontramos la Biblioteca Pública de Nueva York.
Al este, Grand Central, la estación central ferroviaria con su techo simulando ser un cielo estrellado, y flanqueada por los rascacielos One Vanderbilt y el carismático Edificio Chrysler.
Algo más al norte entre las avenidas quinta y sexta, el Rockefeller Center con la pista de patinaje en su plaza, tantas veces retratada en películas navideñas, cambiando el hielo por patines de ruedas y el árbol por unas refrescantes fuentes.
Frente al anterior, en la quinta avenida St. Patrick's Cathedral, templo neogótico de 1879.
En la Sexta Avenida entre las calles 50 y 51 el Radio City Music Hall, considerado uno de los más importantes teatros del país.
En la 53 el MoMA (Museum of Modern Art), con obras entre otros de Picasso, Van Gogh, Le Corbusier o Monet.
Entre la 43 y la 47 a la altura de la séptima avenida, Times Square, que siendo en realidad un montón de anuncios como los que nos cortan una película, aquí su tamaño e intensidad junto al marco de los rascacielos, los convierten en una de las imágenes icónicas de la ciudad.
Al norte, entre las calles 59 y 110, se extienden las 340 hectáreas de Central Park, un verdadero pulmón verde en medio de esta isla de hormigón y acero, con praderas, lagunas, canchas deportivas y senderos boscosos.
Al este de Central Park, el Guggenheim Museum, obra de Frank Lloyd Wright. El edificio se estructura en torno a una gran rotonda desde la que asciende un corredor abalconado.
Hace unas décadas la única opción para observar Nueva York desde lo alto era la que ofrecía el propio Empire State Building. Hoy son varios los que pugnan por ganar la atención del público, entre ellos The Summit, entre las plantas 91 y 93 del edificio One Vanderbilt. Sus 324 metros de altura (368 completando estos últimos metros por un ascensor exterior de cristal) son una atalaya perfecta para observar la magnitud de la ciudad que nunca duerme.
Desde South Ferry, al sur de Manhattan, parten los cruceros para visitar Liberty Island y Ellis Island. La primera, donde se encuentra la Estatua de la Libertad con su antorcha encendida en lo alto, y la segunda, lugar donde desembarcaban los barcos que otrora llegaban repletos de inmigrantes, hoy sede del Museo Nacional de la Inmigración.
Al suroeste de Manhattan, en el lugar que ocupaban las Torres Gemelas, dos grandes espacios vacíos por cuyas paredes precipita una cortina de agua son el memorial 11 de septiembre. Junto a ellos, One World Trade Center, el que hoy con sus 541 metros es el edificio más alto de Nueva York.
Al lado del anterior, Oculus, un gran ojo diseñado por Santiago Calatrava que llena de luz la estación de metro que alberga, y que como la mayor parte de las obras de este, no deja indiferente a nadie. El concepto, en palabras del arquitecto, es el de un pájaro que alza el vuelo desde las manos de un niño. Muy cerca, Fulton Center, otra estación de metro y centro comercial de llamativo diseño.
Cerca, junto a la entrada al puente de Manhattan, el 8 Spruce o Torre Beekman, edificio diseñado por Frank Gerhy, con su fachada de acero inoxidable cortada por surcos curvilíneos.
Al sur de la isla, uno de los lugares desde los que manejan la economía mundial, el Distrito Financiero. Frente al edificio dela Bolsa de Wall Street, The Fearlees Girl (La niña sin miedo), escultura en la que la pequeña se planta desafiante ante el gigante económico. Unas calles más abajo, el Museo Nacional de los Indios Americanos y la mole en bronce Charging Bull, el Toro de Wall Street.
En la oriila del East River, el muelle 16 da refugio a varios barcos clásicos. En las calles aledañas un pequeño faro que al quedar fuera de servicio se instaló aquí como memorial del Titanic. En el fondo de muchas calles aparecen los grandes rascacielos, como en esta zona lo hace el One World Trade Center.
Al oeste junto al río, Hudson Yards, una zona en la que se están construyendo gran cantidad de rascacielos y otros elementos como Vessel (vasija), una estructura formada por múltiples escaleras, siendo algo así como una escultura gigante a la que se puede acceder.
De esta zona parte la Higlh Line, una antigua vía de tren elevada hoy reutilizada como paseo peatonal.
El aparcamiento no es tarea sencilla en esta mega urbe, en muchos casos los solares tienen estructuras elevadoras para maximizar el espacio útil.
En el barrio de Chelsea, varios murales del artista llamado Kobra, como el del Mount Rusmore, el de la Madre Teresa junto a Gandhi o el de Albert Einstein.
En la orilla del Hudson junto a Chelsea, Little island, una pequeña isla artificial sustentada sobre pilares.
Para amantes de series ambientadas en Nueva York, en el 66 de Perry St. el apartamento de Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York, y muy cerca el de Friends y el de su personaje Phoebe.
Muy cerca de Gay St. el bar Stonewall, donde el 28 de junio de 1969 se produjeron los incidentes que darían origen al Día del Orgullo.
Muchos espacios como Whasington Square Park o Union Square Park, son lugares de encuentro y ocio, para bailar, hacer piruetas con el skate o jugar al Backgammon.
El Flatiron Bulding, edificio de planta triangular, con dos de sus fachadas formando una arista que confiere al edificio su emblemática estrechez, hoy como muchos otros edificios está cubierta por el andamiaje.
En la Quinta Avenida, entre las calles 33 y 34, el Empire State Building, sobre el que trepó en la gran pantalla el gigantesco King Kong.
El Madison Square Garden acoge un gran número de eventos culturales y deportivos. A su lado, la sede del Servicio Postal de los Estados Unidos.
El Subway o metro de Nueva York, con sus casi 400 km de rutas, sigue siendo el principal medio de transporte en la ciudad.
Al oeste de Central Park, el Museo Americano de Historia Natural, es un enorme edificio de estilo neoclásico, que alberga además de colecciones sobre muchos pueblos de todo el continente americano, esqueletos fosilizados de gigantes del pasado como el Tyrannosaurus Rex.
Pasar al otro lado del East River, da la posibilidad de ver las calles de Brooklyn y un fantástico atardecer sobre el cielo de Manhattan, concretamente desde aquí con los puentes de Brooklyn y Manhattan a izquierda y derecha respectivamente.
Al sur de Manhattan barrios con nombres e identidades propias.
SoHo (South of Houston Street), cuyos edificios industriales fueron ocupados por artistas en la decada de los 70, como el edificio de la compañía Singer, fabricante de las conocidas máquinas de coser.
TriBeCa (Triangle Bellow Canal StreetI) es un barrio que por su proximidad al World Trade Center sufrió importantes daños durante los atentados del 11 de septiembre de 2001. Aquí está el edificio que fue cuartel general de los Cazafantasmas en la comedia de 1984.
En la calle 33 el Long Lines Building, conocido como Titanpointe, es un rascacielos de 167 metros de altura sin una sola ventana, a modo de fortaleza del S. XX. Oficialmente en sus orígenes lo ocupaban las inmensas centralitas de la compañía telefónica AT&T, hoy pudiera ser en parte empleado por la NSA (Agencia de Seguridad Nacional).
Al sureste del anterior, Chinatown, con el Columbus Park abarrotado de mesas en las que se dan animadas partidas de naipes y las bulliciosas calles como Doyers Street, con restaurantes y todo tipo de comercios.
Murberry St. es la principal arteria de Little Italy, barrio en cuyos orígenes se asentaron gran parte de la población inmigrante procedente de Italia. Y justo encima Nolita (North Little Italy) con el New Museum de arte contemporáneo y el callejón Freeman, donde los graffitis son expresiones artísticas en continuo desarrollo.
Los yellow cabs, los clásicos taxis amarillos, siguen en las calles de Nueva York pero han perdido la uniformidad en el modelo. También los School Bus han redondeado sus ángulos.
Otro elemento habitual en las calles, las alcantarillas abiertas por reparaciones cubiertas con una chimenea por la que asciede una columna de vapor.
En el extremo este de la calle 58, el emplazamiento del banco frente al puente de Queensboro que aparece en la película Manhattan de Woody Allen.
En el muelle 86 sobre el río Hudson, entre las calles 45 y 46, el portaviones Intrepid alberga el museo del mismo nombre sobre el aire, el mar y el espacio. El buque que permaneció activo entre 1943 y 1974 se convirtió en museo en 1982. Además del propio portaviones, pueden verse aviones y helicópteros, un submarino, el avión de pasajeros supersónico Concorde, y el transbordador espacial Enterprise, primero en hacer vuelos orbitales.
Como despedida de la "Gran Manzana", Broadway y sus muchos teatros con luminosos carteles que publicitan sus musicales. New York, New York...