Un paseo por la Toscana

Agosto de 2018

y mayo de 2023

La Toscana nos trae a la cabeza imágenes de campos, sinuosos caminos flanqueados por cipreses y casas de piedra en lo alto. Efectivamente eso es la Toscana, pero también viñedos y olivos, pequeñas aldeas medievales fortificadas, torres que se alzan altivas hacia el cielo, muchos kilómetros de costa y ciudades muy populares que no suelen asociarse a esta región.

Equi Terme se encuentra en un valle formado en la convergencia de varios ríos. Sus aguas termales tienen una alta mieralización pero una temperatura de tan solo 23 °C.

El nombre de Carrara viaja por el mundo en la blancura de su mármol. Cerca de la población pueden visitarse las canteras de las que se extrae, tanto a cielo abierto como bajo la superficie.

Los Alpes Apuanos limitan la Toscana por el norte. La ascensión al Bagola bianca (1.806 m) entraña cierta dificultad por el fuerte desnivel y algún tramo bastante expuesto (datos y ruta aquí). El recorrido para llegar al Monte Forato (1.208 m) recorre cómodos senderos al abrigo de los árboles, y muy cerca de la cumbre un gran arco de piedra enmarca la vista hacia el valle (datos y ruta aquí).

Ponte do diavolo o de La Magdalena.

El casco histórico de la ciudad de Lucca se encuentra dentro de una inmensa muralla con múltiples bastiones. Decenas de torres sobresalen entre los tejados, algunas son de sus templos como la Chiesa San Michele in Foro o el Duomo di San Martino, pero otras pertenecen a grandes casonas que antaño competían por mostrar el poder de sus moradores. La Piazza dell'Anfiteatro está sobre el antiguo anfiteatro romano y los edificios que la rodean mantienen su forma ovalada.

En Pisa es su campanario inclinado el que hace inconfundible la ciudad, pero el resto del duomo es muy llamativo por sus dimensiones, su blancura y el verdor de la hierba en su entorno.

En Suvereto se celebra el Palio delle Botti, una carrera empujando grandes toneles de madera por las calles. En la competición participan las distintas contradas (distritos) de la localidad. En otros lugares el palio incluye distintas pruebas, como coreografías con banderas o carreras de caballos.

En la Acrópolis de Populonia y en la Necropoli di San Cerbone (Parque arqueológico de Baratti) podemos asomarnos a la civilización etrusca que habitó esta zona desde el s. VII a. C.

Aguas termales en Bagni di San Filippo y Saturnia. En el primero las pozas se forman bajo una gran roca conocida como la balena bianca, hay otras algo más arriba siguiendo el cauce del río con aguas cristalinas e incluso algunos peces. La Cascate del mulino di Saturnia arroja 800 litros por segundo a 37° C, la imagen con las pozas que se han ido formando bajo ella es de una belleza extraordinaria.

Pitigliano esta ubicado en lo alto de un cerro, dando la roca del mismo una sensación de continuidad con la piedra de sus edificios. Las vie cave que hay en su entorno eran vías de comunicación con otros asentamientos o terrenos de cultivo, fueron horadadas en la roca en época etrusca, romana y medieval.

La Abazzia di San Galgano se erigió en el s. XIII, alcanzando su máximo esplendor en el cinquecento (s. XVI). Hoy conserva sus muros que ofrecen una singular imagen.

La ciudad de Siena atesora grandes obras arquitectónicas: el duomo; la Piazza del Campo, que fue antiguo mercado medieval y acoge el famoso Palio di Siena; el Palacio Comunal; o la sede del Monte dei Paschi di Siena. El atardecer en la piazza exhala un ambiente relajado con el ir y venir pausado de la gente.

San Gimignano es conocido como el Nueva York medieval. Con una población que hoy no llega a los 8.000 habitantes, conserva dentro de sus murallas quince torres de las setenta y dos que llegó a tener sobre diferentes edificios.

Entrar en Florencia es sumergirse en un mar de arte: El nacimiento de Venus de Botticelli, el David de Miguel Ángel, la cúpula de Brunelleschi en la catedral...

La isla de Elba fue el lugar al que Napoleón Bonaparte fue desterrado y del que se fugó solo nueve meses después de haber llegado. En Portoferraio puede verse la que fuera su residencia.

Playas de Sorgente y Sansone, y la población de Marciana en la costa norte de la isla.

En la costa sur la carretera serpentea pasando por lugares como la Punta di Fetovaia o Porto Azzurro.

Los ferris comunican regularmente la Toscana peninsular con la ínsular.

Para terminar, dejemos que nuestros pasos sigan los caminos flanqueados por esbeltos cipreses. En concreto, el que comienza y finaliza este paseo por la Toscana puede disfrutarse desde este punto.