Jeju, volcanes hechos isla
Octubre de 2022
Jeju está unos 150 kilómetros al suroeste de la costa de Corea del Sur y posee varias zonas designadas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. Una preciosa historia narra como una diosa fue derramando tierra y formando conos con ella sobre el mar. La geología nos describe una serie de erupciones volcánicas desde hace 1,8 millones de años hasta hace tan solo 5.000. Su origen volcánico queda patente en toda la isla, tanto en las rocas de sus formaciones naturales, como en baldosas o en las Dol Hareubang (abuelos de piedra), dioses que protegían las viviendas.
Cascadas de Cheonjiyeon y Jeongbang, esta última cayendo directamente sobre el mar.
Multitud de islotes y diversas formaciones rocosas rodean la isla, entre ellas Oedolgae, una gran columna de roca volcánica que parece emerger del mar.
Seongsan Ilchulbong es una de las imágenes más icónicas de la isla. Se trata de un cono volcánico formado hace tan solo 5.000 años que no estaba unido a la isla. La erosión ha ido limando sus paredes dándole su forma actual al tiempo que iba depositando esos sedimentos entre él y la isla, lo que origino el istmo que vemos en la actualidad.
El 흑돼지 (cerdo negro), cocinado en la propia mesa, es una de las especialidades culinarias de la isla.
Playa de Hamdeok y junto a ella paseo en torno al monte Seoubong.
Al entrar en la Cueva de Manjanggul la sensación es la de estar viendo el túnel de un metro. Este tipo de formaciones se generan cuando la lava se solidifica en su capa más externa pero por su interior sigue fluyendo lava líquida. Del techo cuelgan pequeñas formaciones generadas al ablandarse éste al paso de la lava fundente. Aunque el acceso público sea de un kilómetro, la cueva esta formada por dos túneles superpuestos de aproximadamente siete kilómetros. En el punto hasta el que se llega puede verse una abertura que comunica el túnel superior con el inferior, y una columna de más de siete metros de altura que formó la lava al fluir del uno al otro.
Por último, en el centro de la isla se encuentra el monte Hallasan, que con sus 1.947 metros es la montaña más alta de Corea del Sur. Se trata del principal cono volcánico de la isla y todo su entorno esta protegido como parque nacional. En la zona del centro de visitantes ya se dejan ver los tonos rojizos que trae consigo el otoño.