Sequoia &Yosemite National Parks

Septiembre de 2022

Érase una vez... un gigante de 2.500 años de edad que medía 80 metros de alto y pesaba 1.200 toneladas. Ese gigante y muchos otros como él existen en el estado de California, y un gran número de ellos se concentran en el Sequoia National Park. Llegando al parque por el sur encontramos un túnel cuya cubierta es una inmensa roca bajo el que pasaba la antigua carretera, y otro horadado en una sequoia que cayó en 1937.

En la zona de Parker Group varias secuoyas crecen a poca distancia unas de otras. Aquí también encontramos las raíces de un ejemplar que quedaron al aire al desplomarse el gigante.

Sentinel Tree es una de las secuoyas con nombre propio en el parque. Aunque a primera vista puede parecernos muy grande, los datos del diámetro de la base, altura, edad... nos hacen ver que es enorme pero como muchas otras de su entorno.

El Big Trees Trail (Sendero de Árboles Gigantes) rodea un pequeño prado en cuya periferia se dan las condiciones ideales para que se desarrollen las secuoyas. El agua que se almacena aquí puede ser absorbida por las raíces, éstas no suelen superar uno o dos metros de profundidad pero se extienden hasta los treinta metros, dotando al árbol de la estabilidad que requiere y de entre 2.000 y 3.000 litros de agua diarios durante el verano.

Una vez superada cierta altura las secuoyas se aseguran la luz por encima del resto y van desechando las ramas más bajas.

¿Y si el gigante se encuentra una gran roca mientras trata de crecer? Pues la integra en su tronco y a seguir creciendo. ¿Y si crece muy cerca de otro? Pues con el tiempo pueden llegar a quedar prácticamente unidos en lo que puede parecer un solo tronco.

El fuego, si supera cierta intensidad o si se da de forma muy próxima al anterior, puede acabar con la secuoya gigante, pero en muchas ocasiones es un aliado. El fuego elimina la vegetación u otros pequeños árboles del entorno y despeja el camino para que las semillas, que con el calor se desprenden de las piñas, puedan llegar a buen puerto. La corteza en su base puede alcanzar los 60 centímetros de grosor y no contiene resinas inflamables.

El vecino más popular de este barrio es el General Sherman. Entre las secuoyas registradas no ostenta el récord de edad, ni de altura, ni de diámetro de la base, pero su altura y diámetro le convierten en el ser vivo con mayor biomasa del planeta, concretamente 1.385 toneladas.

La llegada a Yosemite National Park desde el sur se hace a través de un túnel. Al salir de él, un mirador nos coloca frente a imponentes formaciones rocosas sobre un frondoso bosque, una perspectiva sobre Yosemite Valley digna de provocar el síndrome de Stendhal. A la izquierda El Capitán, al fondo en el centro el Half Dome y a la derecha Three Brothers and Bridalveil Falls (Tres Hermanos y la cascada Velo de la Novia).

Los 914 metros de pared vertical de El Capitán atraen cada año a miles de escaladoras y escaladores. Verles diminutos a través de unos prismáticos da una idea de la magnitud real de este monolito granítico.

Desde este punto podemos ver la entrada del valle flanqueada por El Capitán y los Three Brothres reflejada en el río Merced. Esa zona hace 30.000 años estaba ocupado por la morrena frontal de un glaciar que miles de años después daría paso a un lago.

Las siguientes fotografías muestran unas manchas con orejas. Fotográficamente no tienen ningún valor (cómo se hecha de menos en estos casos un buen zoom óptico) pero dan testimonio del avistamiento de un oso negro. Impresionante ver semejante animal en su propio hábitat.

Las carreteras del valle discurren por un frondoso bosque y brinda rincones espectaculares.

Curry Village con las cajas a prueba de osos para guardar los alimentos.

Hasta que a mediados del s. XVIII la fiebre del oro trajera a miles de mineros a este lugar, quienes lo habitaban lo llamaban Ahwahnee (lugar con forma de boca abierta). Testimonios como los de María “Totuya” Lebrado (1840-1931) o Su-pan-chee Captain Paul dan fe de la brutalidad con que aquellas gentes ávidas de riqueza prácticamente arrasaron la población local.

Cascadas de Yosemite con el escaso caudal propio del inico del otoño, un ciervo buscando pasto y un pájaro carpintero afanado en su tarea percutora.

El Half Dome (Medio Domo), con su icónica forma curva hacia un lado y totalmente recta por el otro, visto desde Cook´s Meadow y desde Sentinel Bridge. ¿Dónde habremos visto esa forma impresa tantas veces...?

Vistas del valle desde la carretera de Big Oak (Gran Roble). En Olmsted Point el suelo de granito pulido por el glaciar miles de años atrás y sobre esa pendiente las rocas que éste dejó tras de sí al retirarse.

Mirror Lake (Lago Espejo) solo hace honor a su nombre en primavera y principios de verano. Pero aunque el reflejo en otoño se limite a una pequeña balsa, la perspectiva del Half Dome por su vertiente cortada a cuchillo merece la pena.

Y por último la subida hasta Clark Point. Desde este punto tenemos una panorámica que de izquierda a derecha nos muestra las cumbres del Half Dome, el Broderick y el Liberty Cap, y los 181 metros de caída de agua en las Nevada Falls.