Euskal Herria: agua, tierra (piedras), fuego y aire.
Diciembre de 2021
La lluvia desciende por la ladera del monte Kolitza, formando el río Barbadun, cuyas aguas, ya en el S. XVI, al alcanzar la ferrería de El Pobal, movían los más de 350 kilos del mazo. El mineral de hierro, extraído de la tierra en las cercanas minas del entorno, era transformado en el horno junto al carbón vegetal en hierro, gracias a la alta temperatura que se conseguía con el aire de los fuelles también accionados gracias a la fuerza del agua. Al conjunto de la ferrería se le unió un molino de grano que completaba los ingresos del conjunto, especialmente en los meses de verano, donde el agua escaseaba y no alcanzaba para el uso del mazo.
Balmaseda es mucho más que su Puente Viejo y las alubias de sus putxeras, pero con poco tiempo y mucha lluvia, es al menos eso.
En el valle de Karrantza, en una voladura de la mina que extraía de la tierra las piedras de dolomita, una pared se desplomó y abrió el acceso a la cueva de Pozalagua, oculta para el ser humano durante los miles de años de su formación. Son muchas sus estalactitas, estalagmitas y columnas, pero llama especialmente la atención de quien las visita, sus singulares estalactitas excéntricas, que colgando del techo se confundieron en un principio con raíces arbóreas.
De la aldea de Gasteiz, a la fortificación de Nueva Victoria, que al perder la letra "c" quedaría en Vitoria, y hoy Vitoria-Gasteiz. Igual que su nombre, evolucionaron sus edificaciones, de la madera a la piedra, de las pequeñas viviendas a un templo románico, y de éste a la que con el tiempo llegaría a ser la Catedral de Santa María. Su ubicación, el tipo de piedra, las condiciones climáticas y una serie de decisiones arquitectónicas y de restauración poco acertadas, pusieron a finales del S. XX en jaque la integridad de este edificio, se puso en marcha entonces un proyecto de análisis y restauración para tratar de detener el avance de las deformaciones, hoy aun visibles, y asegurar la estabilidad del conjunto. El proceso, todavía activo, se ha llevado a cabo en las últimas dos décadas bajo el lema "Abierto por obras", posibilitando visitar y entender las obras. Entre los visitantes, el escritor Ken Follett, quien se documentó aquí para su trilogía iniciada con "Los pilares de la Tierra".
En el centro de una ciudad que ha crecido adaptándose a las nuevas necesidades urbanísticas, encontramos las calles que dan forma a la almendra medieval. Algunas de sus fachadas son parte de una gran colección de murales.
Hoy gran parte de la mercancía que viaja por el mundo lo hace en grandes barcos, y ya era así en el S. XVI entre la costa canadiense y el puerto de Pasaia. Albaola - Itxas Kultur Faktoria, es al mismo tiempo museo, escuela de carpintería de rivera y astillero. Todas las embarcaciones que aquí se reparan o crean son de madera y entre todas destaca, siendo origen de este proyecto, la nao San Juan, replica exacta de un ballenero que en 1565, fue armado en esta misma bahía y se hundió frente a las costas canadienses con un valioso cargamento de toneles llenos de grasa de ballena.
La motora, un pequeño bote que cruza de forma continua de Pasaia San Pedro a Pasaia Donibane, la entrada natural del puerto al que acceden los grandes barcos mercantes.
Por último, en Sestao y Portugalete, el Horno Alto que hoy da testimonio de la que fuera inmensa acería de Altos Hornos de Vizcaya, y el Puente Colgante, primer puente transbordador del mundo con estructura metálica.