Noruega: fiordos, glaciares y el Finisterre del norte

Agosto de 2024

Una lija deslizándose sobre un trozo de madera. Así podríamos imaginar el deslizamiento de un glaciar sobre el lecho de roca, tallando profundos valles en forma de U que más adelante, al ser inundados por el mar, formarán los fiordos. Noruega tiene más de 1.000 fiordos. Sognefjord supera los 200 kilómetros de longitud y los 1.300 metros de profundidad.

Lago Vangsvatn, Tvindefossen y Money Drop Waterfall.

Mirador sobre Myrkdalen, iglesia de madera de Hopperstad, la de piedra de Hove, y la localidad de Viksøyri frente a las aguas del Sognefjord.

Aurlandsfjellet esta catalogada dentro de las carreteras escénicas de Noruega. Sus algo más de 48 kilómetros pasan por el mirador Stegastein y cruzan un paisaje montañoso salpicado de lagunas. En el año 2000 se inauguró el Lærdalstunnelen, que con sus 24,5 kilómetros atraviesa por debajo estas montañas y es el túnel para automóviles más largo del mundo.

La iglesia de madera de Borgund, originaria del s. XII, por su buen estado de conservación sirvió de referencia para la reconstrucción de otras. A su lado se encuentran el único campanario exento que se conserva y la nueva iglesia del s. XIX. En su centro de visitantes pueden verse objetos de época vikinga como una llave o un peine.

Fiordos Sognefjord y Lustrafjord hacia Urnes y su stavkyrkje (iglesia de madera).

Carretera escénica Sognefjellsvegen.

Jostedalsbreen, con sus 487 km2  y más de 600 metros de espesor en algún punto, es el glaciar más extenso de la Europa continental. El glaciar tiene múltiples lenguas, esta ruta cruza en lancha el embalse Styggevatnet y camina por una de ellas llamada Austdalsbreen. El color azul que se ve en algunas zonas de los glaciares se debe a la alta presión a la que ha estado sometido el hielo, el tipo de cristales que esto ha formado, y al efecto de refracción al penetrar la luz solar en ellos y absorber más la luz roja.

Geirangerfjord es un fiordo enmarcado entre paredes verticales, cascadas y algunas antiguas granjas que se asoman desde lo alto. Hellesylt y Geiranger son dos localidades al oeste y el este del fiordo respectivamente.

Videfossen y la carretera escénica Gamle Strynefjellsvegen.

Lago Vågåvatn, escultura Mental genbank del escultor Per Inge Bjørlo, y la ciudad de Trondheim.

Son cinco los paralelos que circunvalan el globo terráqueo con nombre propio: el ecuador en el centro, los trópicos de Cáncer y Capricornio al norte y sur del anterior, y los círculos polares ártico y antártico. El circulo polar ártico se sitúa concretamente en el paralelo 66º 33´, y al cruzarlo se accede al ártico.

Las Islas Lofoten son un archipielago formado por cinco islas principales y multitud de islotes. Su paisaje combina montañas, fiordos, lagunas y pequeños pueblos costeros.

Localidad de Moskenes, Å (riachuelo) y Reine al sur del archipielago.

Esta ruta sube a la cumbre del Ryten y baja a la playa Kvalvika. 

Playa Skagsanden y el pueblo pesquero de Nusfjord.

Iglesia y playa de Valberg.

Esta ruta asciende hacia el Festvågtind sobre la localidad de Henningsvær y los islotes que la rodean. Como en muchos otros puntos de las Lofoten pueden verse los secaderos en los que entre los meses de febrero y mayo cuelgan miles de bacalaos (más información aquí).

Instalación artística de Dan Graham, iglesia de Vågan (conocida como la Catedral de Lofoten). aperitivos de bacalao seco y puente Tjelsund que une el archipiélago con la parte continental.

Ciudad de Tromsø, desde donde partieron varias de las expediciones del noruego Roald Amundsen. La Tromsdalen Kirke, conocida como Ishavskatedralen (catedral del océano ártico), fue construida en 1965. Comparada con otros núcleos urbanos del país la ciudad resulta casi bulliciosa, en parte debido a la Universitetet i Tromsø (Universidad de Tromsø) que cuenta con unos 8.000 estudiantes y 2.500 empleados. Otros edificios singulares son la biblioteca publica y Polaria, el acuario más septentrional del mundo. Es llamativo el uso de suelos radiantes urbanos para prevenir la formación de hielo sobre las aceras.

En Noruega hay un refrán que dice: “No hay mal tiempo, sino ropa inadecuada”. Gracias a las aguas templadas de la corriente del golfo, Noruega tiene un clima mucho más cálido y suave que otras partes del mundo con la misma latitud, como Alaska, Groenlandia o Siberia. © Visit Norway

Lo anterior ayuda a entender la presencia de medusas en aguas por encima del circulo polar ártico. 

La ciudad de Alta se encuentra 500 kilómetros al norte del círculo polar ártico, lo que posibilita que desde finales de septiembre hasta finales de marzo puedan verse auroras boreales (más información sobre este fenómeno atmosférico aquí). En 2013 se inauguró la iglesia conocida como la Catedral de las Auroras Boreales.

Juhls' Silvergallery es algo más que un taller especializado en la orfebrería en plata. Regine Neumann, nacida en Prusia Oriental en 1939, y su pareja, el danés Frank Juhls, llegaron a la provincia de Finnmark en 1958. Su experiencia en Afganistan previa a lo que sucedería posteriormente en este país, y la indiferencia que en Noruega generaba la angustia en un país extranjero lejano, les llevó a crear un espacio vinculado a oriente que brindara una experiencia hermosa. 

Atención, renos en la calzada.

El sol de medianoche es el fenómeno por el que durante los meses centrales del verano el sol no llega a ponerse por encima del círculo polar ártico. Esto sucede durante más tiempo cuanto más al norte nos encontremos, Durante nuestros meses de invierno sucede lo mismo al sur del círculo polar austral.

© Peter Berger y © Nordkapphallen

Por último, Nordkapp (Cabo Norte). Finisterre no es el punto más al oeste de la Europa continental, este enclave esta en Cabo de Roca (Portugal), y algo parecido sucede en el norte. El punto más septentrional de la Europa continental no es estrictamente hablando Cabo Norte (latitud 71°10′21″N), sino el cabo que se encuentra inmediatamente a su oeste, Knivskjelodden (latitud 71°11′7″N). Además, ambos se encuentran en la isla de Magerøya, por lo que tampoco podría considerarse Europa continental, pero en 1664 el sacerdote italiano Francesco Negri llego aquí, y al asomarse a los 307 metros de su acantilado escribió: “Aquí, donde se acaba el mundo, se acaba también mi curiosidad y regreso a casa contento”.